A 105 años del nacimiento de la leyenda de Babe Ruth

En julio de 1914 debutó, como pelotero de las Grandes Ligas, George Herman Ruth, mejor conocido como Babe Ruth, el jugador que transformó al béisbol, después de rescatarlo como deporte y espectáculo.
Eliexser Pirela

El entonces moderno Feenway Park de Boston, casa de los Medias Rojas; fue el primer escenario que vio jugar a un jovencito de 19 años. Cuyas expectativas por demostrar su capacidad de juego eran superiores a los nervios que suelen aflorar a esa edad; en los  momentos de presión que se presentan cuando alguien se estrena en cualquier actividad. Ese imberbe de quien hablaremos fue George Herman Ruth. Mejor conocido como Babe Ruth, quien con su físico regordete defendía a los bostonianos desde la lomita.

Aquel 11 de julio de 1914, en una tarde calurosa del pleno verano estadounidense; resultó el marco del choque entre Boston y los Indios de Cleveland. Que venían cargados de estrellas como Joe Jackson, Ray Chapman y Nap Lajoie. Nada fácil se le presentaba al joven Ruth su primer compromiso como pelotero profesional. Pero el resultado final le fue favorable al zurdo; quien en siete episodios permitió ocho imparables, tres carreras (dos limpias), no dio boletos y propinó un ponche.

George Herman Ruth  había nacido el 6 de febrero de 1895, en Baltimore. No es cierto que era huérfano, como dice la leyenda; porque su madre murió cuando él tenía 16 años y su padre falleció varios años después del estreno de Ruth en las mayores.

Lo que sí es verídico fue que cuando Ruth era niño rondaba por las calles, robaba a los ciudadanos;   faltaba a la escuela y le gustaba masticar tabaco y tomar licor. Por ello sus padres decidieron, en 1904, enviarlo  a la escuela St. Marys para hombres, debido a su mala conducta. Allí pasó su juventud   y gracias al padre Matías logró aprender a jugar béisbol. Por cierto en esa época  el receptor y el primera base eran los únicos que jugaban con un guante y ante la falta de estos. Ruth se vio obligado a comenzar a jugar como careta, actitud que, junto con su poderoso brazo y su fuerza al bate (sacaba la pelota de las instalaciones de su colegio y muchas veces el juego se tenía que suspender) lo catapultaron a las Grandes Ligas, específicamente a los Orioles de su natal Baltimore.

Antes de dar el salto los Orioles lo negociaron a Boston y fue allí en donde comenzó a brillar; toda vez que ayudó a su equipo a ganar tres series mundiales en cuatro temporadas.

La enciclopedia oficial de las Grandes Ligas lo califica así: “Ruth fue uno de los mejores lanzadores del béisbol, el más grande jugador, la mayor figura pública  y el más grande héroe deportivo de los Estados Unidos”.

Es que como serpentinero Ruth; en su tercer año terminó con marca de 23-12 y efectividad de 1.75. Mientras que al año siguiente finalizó con registro de 24-13 y fue líder en la Liga Americana con 35 juegos completos y nueve blanqueos.

 Cambio histórico

Boston se tituló en las campañas de 1915, 1916 y 1918. Pero eso pareció suficiente para el propietario del equipo, Joseph Lannin; quien además era un empresario teatral. Ante la necesidad de dinero en efectivo. Lannin vendió a Ruth, el 3 de enero de 1920,  a los Yanquis de Nueva York por 125 mil dólares. Allí se comenzó a escribir la historia más asombrosa de las que se tengan memoria en todo el mundo. Esta ha sido una de las transacciones más famosas y desiguales en la historia del deporte mundial.

El  nuevo jardinero de los Yanquis llegó, ese mismo año,  al pináculo del cielo; porque terminó con 54 jonrones, 137 remolcadas, 158 anotadas, promedio de .376, 14 bases robadas y un slugging de .847, cifra que sigue siendo el récord de todos los tiempos, casi 100 años después de lograrlo. Por su apodo de El Bambino, la gente comenzó a llamar a los jonrones como sinónimo de Bambinazo. Es que los 54 cuadrangulares de Ruth no se comparaban con los apenas 315 que disparó el resto de la liga; es decir, que un solo bateador conectó el 17% de los jonrones que se dispararon en el joven circuito.

Para comprender un poco la magnitud de lo anterior es como si en la actualidad un bateador conectara más de 300 vuelacercas; por esa cifra ronda el 17% de la liga.

Comenzó el recate del béisbol, toda vez que un par de años antes la afición comenzó a alejarse de los estadios; por aquel macabro episodio de los llamados “Medias Negras de Chicago”, que supuestamente se vendieron a los apostadores en la serie mundial de 1919. A eso se le sumaba que comenzaba la gran depresión en los Estados Unidos y la presión social era  muy fuerte. Por eso, a fuerza de batazos, Ruth logró rescatar el espectáculo del béisbol.

Los yanquis comenzaron a pensar en edificar un nuevo estadio; toda vez que por primera vez superaron el millón de aficionados y construyeron el Yankee Stadium. Por eso se decía que esa “era la casa que ayudo a construir Ruth”.

 Crece la leyenda

Pero lo realizado después resultó inimaginable. En 1921 disparó  59 cuadrangulares, impulsó 171 carreras  y anotó 177 veces, registros que resultaron marcas en las mayores; pero lo más importante, llevó a los Yanquis de Nueva York a ganar por primera vez el título de la Liga Americana.

Lo inefable llegó en 1967, cuando a los Yanquis los llamaron el equipo más completo y temible de la historia (85 años después ese título aún le pertenece a ese equipo). Allí  el “Sultán del Bate” desapareció 60 cuadrangulares, cifra que perduró muchos años como récord en las mayores; amén de impulsar a los Yanquis, con esos batazos, a sumar otra corana más en la serie mundial.

Antes de retirarse fue dejado libre por los Yanquis y firmó con los Bravos de Boston, en 1934. El 25 de mayo de ese año firmó otra página dorada a su ilustre carrera, cuando en el Forbes Field, de Pittsburgh, masacró a los Piratas con sus jonrones 712, 713 y 714. Siete días después se retiró.

Los números de Ruth indican que ganó 12 títulos de jonronero, su average supero los .340 en 10 temporadas, con 13 campañas con más de 100 remolcadas, un promedio vitalicio de .342 con 2.174 anotadas, 2.213 impulsadas, 714 jonrones y 2.062 boletos recibidos.

Pero lo más grande Ruth no fueron sus números, que en verdad resultaron extraordinarios, aino su humildad y su personalidad. Un artículo escrito por el periodista Arnoldo Morales contó el momento en el que Ruth llegaba al Yankee Stadium, “donde lo esperaba un chico con una pelota, necesitaba que el toletero yankee le firmara el único regalo de cumpleaños para su hermanito, pues no tendría pastel, piñata, ni fiesta. Ruth se devolvió con el joven, lo montó en su automóvil, le pidió que lo guiara hasta su casa, y en el camino compró un gran pastel, una piñata, dulces, bebidas y un regalo. Al llegar a la casa del cumpleañero mandó a buscar a todos los chicos de la cuadra para celebrar a lo grande. En el Yankee Stadium estaban desesperados porque su “Bambino”, el hombre que producía las carreras, el dinero y solidificaba el béisbol, no aparecía. Cuando llegó y explicó su ausencia a la directiva fue multado y regañado. Por lo cual el “Sultán del Bate” dijo, “Me tendrán que volver a multar, porque si otro niño necesita otra fiesta ahí estaré, ya que me divertí un montón”.

Después de su retiro Ruth poseía 54 registros en las mayores y la admiración de propios y extraños. Fue exaltado al salón de la fama del béisbol en 1936, primer año del templo de los inmortales, junto con Ty Cobb, Honus Wagner, Christy Mathewson y Walter Johnson.

Ruth  Falleció el 16 de agosto de 1948 a los 53 años por cáncer en la garganta. Su cuerpo fue mostrado frente a la entrada del Yankee Stadium durante dos días, en los que más de 100 mil personas vieron por última vez al más famoso  jugador de béisbol en la historia.

Presentamos algo que ningún medio a mostrado desde el año 1914: El box score del primer juego de Ruth como pelotero de las Grandes Ligas.

Indios

Bateador Vb C H E BB K
Jack Graney lf
4
1
2
0
0
1
Terry Turner 3b
3
0
0
0
0
1
Joe Jackson rf
4
0
2
1
0
0
Nap Lajoie 2b
4
0
0
0
0
0
Jay Kirke 1b
4
1
2
0
0
1
Ray Chapman ss
4
1
1
0
0
1
Neimo Leibold cf
2
0
0
0
0
0
Steve O´Neill c
3
0
0
0
0
1
Willie Mitchell p
3
0
0
0
0
1
Totales
31
3
8
3
0
5

Medias Rojas

Bateador Vb C H E BB K
Olaf Henriksen lf
4
0
0
0
0
1
Duch Leonard p
0
0
0
0
0
0
Everett Scott ss
4
1
1
0
0
1
Tris Speaker cf
4
1
1
1
0
0
Larry Gardner 3b
4
1
3
1
0
0
Hal Janvrin 1b
3
0
1
0
0
1
Wally Regh rf
4
0
0
0
0
0
Steve Yerkers 2b
2
1
0
0
0
1
Bill Carrigan c
2
0
1
1
1
1
Babe Ruth p
2
0
0
0
0
1
Duffy Lewis ph-lf
1
0
1
0
0
0
Totales
30
4
8
3
2
5
Sumario

Errores:

S O’Neill 2 (14); J Kirke (1); W Mitchell (4) por Cleveland. Speaker (10) por Boston.

Triples:

L Gardner (6) por Boston.

Sacrificios:

T Turner, N Leibold por Cleveland. H Janvrin (10) por Boston.

Total Bases:

J Graney 2, S Jackson 2, J Kirke 2, R Chapman, S O’Neill por Cleveland. L Gardner 5; B Carrigan; D Lewis; E Scott; H Janvrin; T Speaker por Boston.

Remolcadas:

S O’Neill 2 (8), S Jackson (20) por Cleveland. L Gardner (35); B Carrigan (4); T Speaker (30), por Boston.

Dejados en base:

Cleveland (3), Boston (5).

Base robadas:

T. Speaker, S. Yerkers por Boston.

Doble play:

Boston 1 (E Scott-H Janvrin)

Árbitros:

HP – Tommy Connolly, 1B – Silk O’Loughlin.

Duración:

1 hora y 33 minutos.

Cleveland

Lanzadores IL H C CL BB K
Willie Mitchell (PP 5-10)
8
8
4
3
2
5

Boston

Lanzadores IL H C CL BB K
Babe Ruth (PG 1-0)
7
8
3
2
0
1
Duch Leonard (S 1)
2
0
0
0
0
4

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