A 125 años del nacimiento de Babe Ruth

El 6 de febrero de 1895 nació George German Ruth, el hombre que rescató al béisbol de una terrible crisis que amenazaba al juego de pelotas. Conozca algunas de sus mejores anécdotas.

Muchas cosas hemos escrito sobre Babe Ruth en Sportacción, y déjennos decirles algo, vamos a seguir hablando de esta leyenda, porque han sido y siguen siendo muy admirados los hechos que este pelotero regordete le ofreció al juego de pelotas.

Y cómo no escribir hoy sobre George German Ruth si hace 125 años, en una fecha como hoy, nació en Baltimore el jugador a quien muchos llaman el hombre más grande del béisbol, y hasta ahora no hemos encontrados argumentos para refutar eso.

Hoy no hablaremos de los 12 títulos de jonrones que sumó, de su impresionante WAR de 182.4, de sus cinco lideratos de carreras remolcadas (luchó en ese departamento con su compañero y no menos impresionante Lou Gehrig y por eso no sumó más galardones como remolcador),  o los nueve títulos que logró en el departamento de anotadas, ni siquiera que ganó siete Series Mundiales (solo perdió tres), o de sus aún vigentes marcas vitalicias de mejor Slugging (promedio de bases alcanzadas entre los turnos oficiales, con .690), OPS (las veces que llegó a las bases más el slugging, con 1.164)  y  OPS+ (se dividen cada uno con el OBP y se suman, con un promedio total de 206).

Tampoco nos referiremos a la vez que apuntó a los jardines, en la Serie Mundial de 1932 frente a los Cachorros y conectó un jonrón… tampoco nos referiremos a la mágica y muy extraña forma en la que pasó de los Medias Rojas de Boston a los Yanquis de Nueva York (porque eso lo puede leer en nuestros archivos de Sportaccion). Hoy presentaremos algunas otras anécdotas, las más humanas que conseguimos sobre Babe Ruth.

En este, su cumpleaños, le rendiremos homenaje contando que “El Sultán del bate” rescató a este maravilloso deporte de una terrible crisis que se avecinaba debido a que en la Serie Mundial de 1919, los Medias Blancas de Chicago fueron acusados de haberse vendido (al menos poco más de media docena de sus estelares), sumado a la gran depresión económica que se comenzaba a observar en los Estados Unidos en la década de los años 1920.

Muy rebelde pero sobre todo muy humano

Para nadie era un secreto que Ruth sentía mucho respeto y cariño por los niños, especialmente los más desvalidos, enfermos y abandonados.

Una de sus mejores historias, por ejemplo, nos lo presenta cuando en una tarde cualquiera llegó al Yankee Stadium y vio a un chico con una pelota en sus manos, claro está, para que Ruth se la firmara… Muy gentilmente se dirigió al jovencito y al preguntarle el nombre, para dedicársela, el niño le dijo que no era para él, sino para su hermanito, que estaba de cumpleaños y se la quería llevar de regalo, porque como eran muy pobres no pudieron comprarle un pastel o una piñata.

Conmovido, Ruth se llevó al chico en su automóvil, le pidió que lo guiara a su casa, pero en el trayecto se detuvo y compró una piñata, unas bebidas, caramelos, un pastel y todo lo que consideró que ameritaba una fiesta infantil.

Al llegar a la humilde casa del cumpleañero le dijo a las personas que estaban allí que buscaran a todos los niños del sector, porque le había organizado una fiesta de cumpleaños, a todo dar, al agasajado del día. 

Muchos de los que vieron llegar a Ruth muy temprano al estadio, al ver que no se uniformó, sino que se marchó, se preocuparon porque desconocían lo que estaba ocurriendo. Ya casi terminado el juego, el toletero llegó al parque y tras explicar las razones por la que se marchó, la dirigencia le reclamó por ser tan “irresponsable” y que lo iban a multar. Ruth dijo, entonces, “Me tendrán que multar muchas veces, porque cada vez que me entere de un niño pobre que necesite una fiesta de cumpleaños yo estaré allí, porque me divertí mucho”. 

Y es que también con mucha frecuencia visitaba los hospitales de Nueva York (y de otras ciudades, pero más a los de la gran manzana), para ver a los niños enfermos. Una vez uno de estos le pidió que diera un jonrón para él, y así lo hizo.

En México

Ya con 51 años, Babe Ruth fue invitado por el magnate mexicano Jorge Pasquel para que visitara su país y ver la posibilidad de que se convirtiera en el Comisionado de la Liga de Béisbol de México, un circuito que para esos momentos (año 1946), comenzaba a experimentar un gran auge y con la presencia de esa figura emblemática del juego de pelotas, sin duda sería muy atractivo ante los ojos del mundo beisbolero. Ruth aceptó el viaje y lo acompañó.

En un evento organizado en su honor, le pidieron que bateara (aclaramos que ese año 1946 fue cuando le diagnosticaron el cáncer a esta leyenda, algunas fuentes dicen en la garganta, otras aseguran que en la base del cráneo, aplicando sentido común esa área es la misma; pero en ese momento nadie sabía que Ruth la padecía), como parte de una exhibición.  El lanzador seleccionado para hacerle los envíos al “Sultán del Bate”  fue el cubano Ramón Bragaña, quien en ese momento era un estelar de los Azules de Veracruz. Narra la historia que Bragaña no sintió ese acto como una exhibición y realizó un trabajo monticular como si se tratara de un juego real (repetimos, Ruth tenía 51 años, por favor) y en verdad el cumpleañero de hoy no lució muy bien…

Luego solicitaron que entrara a lanzar alguien que entendiera que el objetivo de ese acto fuera ver algunos largos batazos de Ruth, para el disfrute de los aficionados locales. Entró el mexicano Alberto Romo Chávez, quien sí lanzó envíos que pudiera conectar “El Bambino”, quien sacó varias pelotas hasta las gradas del estadio Delta, incluyendo uno de 390 pies que, sin dudas, fue el último jonrón en la vida de Ruth.

Su muerte

Apenas dos años duró la lucha de Babe Ruth contra el cáncer, porque el 16 de agosto de 1948 se apagaron sus ojos. En ese momento la medicina no estaba tan adelantada como en la actualidad.

Tras fallecer se le rindieron varios homenajes, incluyendo colocar su féretro en el Yankee Stadiun, en donde desfilaron más de 100 mil personas, quienes le dieron el último adiós.

Sus restos fueron enviados al Cementerio Gate of Heaven (puertas del cielo), de Hawthorne, Nueva York.

Tras retirarse hace 85 años (30 de mayo de 1935), muchas de sus marcas siguen vigentes, como las ya mencionadas, pero además es el Yanqui con mejor promedio al bate de manera vitalicia, con ese equipo con .349 de average.

Posiblemente (y en verdad así lo fue), Babe Ruth era un dolor de cabeza para los directivos de sus equipo por su vida desenfrenada, pero siempre demostró que fue una gran persona y que sentía el deseo de apoyar a los demás, especialmente a los más necesitados. Dentro del terreno de juego fue extraordinario, tanto como pitcher (terminó con 94-46, incluyendo campañas con 23 y 24 victorias) como con un bate en la mano.

En la que llaman la primera clase (la de 1936), Ruth fue exaltado al Salón de la Fama, al recibir 215 de 226 posibles votos, lo que indica que 11 “expertos” de las Grandes Ligas consideraron que no debería estar allí. Como ese hecho nos parece incomprensible, así como el hecho de que a Derek Jeter este año un “loco” tampoco le dio su voto, la credibilidad de unas votaciones 100 por cientos justas se encuentra, en nuestra forma de pensar, en entredicho.

Otros datos:

  • En el año 1919 se convirtió en el primer pelotero en conectar al menos un cuadrangular en cada uno de los estadios de su liga, la Americana.
  • Es el segundo bateador con más cuadrangulares en juegos de la Serie Mundial, con 15 (el primero fue Mickey Mantle igualmente de los Yankees con 18).

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