Cartagena es vital para la LCBP

Una de las ciudades más importantes de la costa colombiana debería contar con un equipo para la venidera temporada. “El béisbol profesional no está en el corazón cartagenero… y es triste”, asegura un especialista del béisbol en la región.
Eliexser Pirela

Siguen las conversaciones y las diferentes posturas en pro de fortalecer la pelota profesional colombiana, aun cuando no terminan de definirse los detalles, tanto así que, tras el surgir de los Lanceros de Cartagena, posiciones encontradas han aflorado en ese sentido.

Hace un par de semanas los entes que regulan el béisbol en Colombia, la Diprobeisbol y la Federación Colombiana de Béisbol, habían asomado el rescate de la campaña 2019-2020 de la LCBP con cuatro equipos, dos en Barranquilla, uno en Montería y otro en Sincelejo o en su defecto sería en Lorica. A Cartagena la habían dejado sin representación en la temporada que se avecina.

Pero nos informa el periodista y comentarista del programa radial Gigantes del Béisbol, en Corozal, Álvaro Urango Medina, que el concejal cartagenero Rodrigo Reyes ha informado que desde hace tiempo le vienen bajando recursos a un equipo, Lanceros de Cartagena, para que en la capital de Bolívar disfruten del béisbol profesional.

Y es que, a nuestra manera de ver las cosas, y es nuestra humilde opinión, a la liga colombiana le hace más falta que una ciudad como Cartagena tenga un equipo profesional que a la propia ciudad bolivarense disfrute de ese privilegio. La pregunta obligada es ¿Por qué? Simplemente porque fortalecería que un circuito como la LCPB pueda contar con equipos en las ciudades más beisboleras en la costa colombiana, como Montería, Barranquilla y Sincelejo (sin olvidarnos de Lorica), lista en la que no debería faltar Cartagena, porque, simplemente, de esa ciudad han surgido la mayoría de los bigleaguers colombianos. Según la Enciclopedia de los Colombianos grandeligas, de los 24 ligamayoristas colombianos, 15 han nacido y se han formado en Cartagena, es decir el 63 por ciento de la camada del país en la Gran carpa son cartageneros.

¿Sin béisbol en su corazón?

Entrevistamos al periodista, narrador y comentarista deportivo Jair Salazar Muñoz, quien coincide en lo relevante que resulta fortalecer la liga colombiana de béisbol, pero que en Cartagena existe un fenómeno algo difícil de comprender, aunque, hurgando en el trasfondo histórico (en buen criollo sería “metiéndole la lupa”), aclararemos esta extrañeza varias líneas adelante.

“Conversaba sobre el tema con el experto en la materia beisbolera, el periodista y narrador Walberto Aumedo Sierra y me dijo que se siente orgulloso de ver cómo el público asiste y respalda a las actividades del juego de pelota en los diferentes municipios, diferentes corregimientos del Departamento Bolívar en el béisbol de primera categoría, al igual que lo hace en las categorías menores, y que el softbol de los barrios llena escenarios porque los estadios se ven, cada vez, mas repletos de fanáticos que respaldan a los equipos; pero es triste… triste y lamentable ver que a estas alturas no haya nada claro en el béisbol profesional, y me reiteró que en la pelota de primera y en los juegos de softbol asistían muchos aficionados, pero en el profesional no van los aficionados al estadio”, narró Salazar Muñoz.

Pero lo que le afirmó el especialista Walberto Aumedo Sierra al amigo Jair es mucho más contundente para entender la importancia de respaldar, con más seriedad, a la pelota profesional colombiana, especialmente en Cartagena (En Montería, Barranquilla y en las localidades sucrenses de Sinclejo y Lorica, y hasta en Corozal, el aficionado es más fiel y consecuente):

“En Cartagena puede ser que contraten a cualquier estrella del beisbol, un jugador con excelentes pergaminos, pero la gente igualmente no va… el béisbol ya no está en el corazón del cartagenero… Es increíble, es triste cuando en esta época, una de las mejores al analizar la cantidad de figuras que el béisbol colombiano ha exportado a las Grandes Ligas, especialmente desde Cartagena. Pero el béisbol profesional ya no está en los cartageneros”, razonó Aumedo Sierra.

Este narrador deportivo coincidió en que el mal manejo de las administraciones anteriores, liderada por los Rentería (Edinson y Edgar), le hizo mucho daño a la pelota colombiana. “Es absolutamente necesario que el béisbol en Colombia retorne al lugar que siempre ha tenido… Que se va a dar la temporada? Si se va a dar, pero de pronto los Chars, los dueños de la cadena radial Olímpica y de las supertiendas Olímpicas, pues es posible que ellos se pongan al frente… El beisbol cayó en un estado de desidia, un estado de letargo enorme, y es necesario que con nuevas administraciones se logre salvar. Se necesita que en Cartagena, que en la costa haya béisbol… Santa Marta se nos acabó en el béisbol profesional, solamente quedan Montería, Cartagena, Barranquilla y Sincelejo para montar la temporada, pero se requiere un análisis más profundo para entender este tema”, aseguró Walberto Aumedo Sierra.

Malos modelos

Prometimos explicar las razones por la que en ciudades como Cartagena la gente le perdió al amor que le tenía al béisbol profesional, como se ha podido apreciar en las asistencias al estadio cartagenero, en comparación; primero a los parques de otras localidades, y segundo en los eventos beisboleros en otras categorías que se organizan en la capital de Bolívar.

Esto ya lo hemos comentado en anteriores entregas, acá en Sportaccion, cuando hemos tocado el tema: Los malos manejos de las administraciones anteriores han “empujado al abismo del olvido y el desamor” al aficionado cartagenero, así como a los de otras ciudades,  aunque en otras latitudes de la costa colombiana  han sabido superar esas erróneas decisiones tomadas anteriormente.

“No hay que inventar el agua tibia”, decimos en Venezuela. Aun en Colombia las personas que han tenido la responsabilidad de dirigir las campañas del béisbol profesional no lo han hecho como lo realizan sus partes en México, República Dominicana, Puerto Rico, la malograda Venezuela y, por supuesto, en Estados Unidos. Colombia cuenta con los recursos financieros, con una afición leal, con estadios de buen nivel, aunque algunos necesiten serias mejoras; unos periodistas que dan la vida por el juego de pelota, y hasta algunos patrocinadores que están dispuestos a respaldar el circuito… de eso existen pocas dudas. El problema ha radicado en que estas administraciones no han tomado los buenos ejemplos que ocurren en esos países que mencionamos.

Al aficionado no se le ha enamorado como se le ha debido enamorar. No es justo que un día salgan al ruedo los Tigres de Cartagena y al otro año surjan los Lanceros. Leones de Montería fueron campeones en dos de las tres anteriores zafras y ahora los sacan (entendemos, son de los Rentería y quedaron tan mal, con deudas hasta con los vendedores de chicarrones, que sería imposible que regresen a la capital de Córdoba) para que salten al terreno los Vaqueros.

Nos podremos imaginar a una liga dominicana de béisbol profesional sin los Tigres del Licey o los Leones del Escogido (desde la década de 1930 se están “matando” en los diamantes dominicanos). O que en Venezuela Magallanes, Leones, Águilas del Zulia y Tigres de Aragua vayan y vengan a la vida competitiva de la LVBP de vez en cuando?

En Colombia la liga la deben formar los dueños de los equipos, no la Federación ni la Diprobeisbol o la ONU… deben ser los propietarios de los equipos y estos deben tener el perfil de ser personas emprendedoras, empresarias, con ganas de ganar mucho dinero, pero a la vez concebir lo que deben hacer aquellos que deseen ganar dinero… invertir mucha plata para poder recobrarla más temprano que tarde.

¿Será fácil? Nadie lo ha dicho.  Porque esas personas saben que sus inversiones las van a recuperar en dos o tres campañas… Cuando ocurran ciertas cosas que deben suceder en tal sentido: Los peloteros colombianos como Giovanny Urshela o Jorge Alfaro jueguen en la LCBP (porque les ofrezcan un mejor que los que le den en otras ligas)… esto redundará en que los aficionados van a ir al estadio a ver a su ídolo, van a comprar las camisetas con el número y el nombre de Urshela o de “El Oso” en la espalda, los patrocinadores van a querer aparecer en las paredes de los estadios y ser mencionados en las transmisiones de béisbol… pero estos equipos van a mantenerse en estas ciudades, para que un aficionado que celebre un campeonato lo quiera celebrar cada año… Esto no puede ocurrir si, por ejemplo, los Yanquis de Nueva York sumaran otro banderín a su vitrina y al año siguiente saltaran al terreno como los Patriotas de Nueva York, luego como los Avengers de Nueva York y cuatro años después regresan como los Yanquis. Jamás habrá algún aficionado masoquista que vaya a querer eso.

El colombiano amante del béisbol siente las mismas emociones, con mayor o menor grado que un seguidor de las Águilas del Cibao, o de los Navegantes del Magallanes, o las Águilas del Zulia; por eso se merece el mismo respeto que se merecen los seguidores de estos tres ejemplos que presentamos. Haciendo eso se verán los estadios, no solo de Cartagena, sino de todas las ciudades colombianas, repletos de aficionados enamorados de sus equipos, con un sentido de pertenencia idóneo, y cada año el número de peloteros colombianos de talento seguirán invadiendo al mejor béisbol del mundo, el de las Grandes Ligas.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete