El Yankee Clipper dominó la zona de strike

Joe DiMaggio bateó 361 jonrones y se ponchó 369 veces
Eliexser Pirela

Si necesitamos hablar de un pelotero que dominó la zona de strike y fue un fenómeno a la hora de batear; debemos hacerlo del gran Joe DiMaggio, quien nació el 25 de noviembre de 1914, en la localidad de Martínez, California. Y quien ha sido uno de los jugadores más admirado de la historia de las mayores, en sus más de 140 años.

Nacido como Giuseppe Paolo;  DiMaggio fue el octavo de nueve hijos de un pescador, un inmigrante italiano, que procuró y se esforzó para que el futuro de sus muchachos fuera el de ser los “mejores pescadores” del área. Sólo los dos hermanos mayores de Joseph Paúl DiMaggio lograron cumplir esa “meta”; mientras que otros tres varones de ese hombre de mar (Joe, Vince y Dom) decidieron jugar béisbol.

Después de “salirse” de los planes de su padre, Joe inició su trajinar por los campos de béisbol con los San Francisco Seals con quienes jugó tres años, hasta que unos scouts de los Yanquis de Nueva York lo vieron jugar y quedaron impresionados con su estampa y su forma de pegarle a la pelota.

Los Yanquis habían perdido a Babe Ruth y su otra leyenda; Lou Gehrig se encontraba en los últimos años de  su carrera. (de hecho, fueron los últimos momentos de su vida, porque murió poco tiempo después); cuando apareció la figura de DiMaggio.

Hizo su debut el 3 de mayo de 1936, con 21 años y 160 días. Había mucha expectativa por ver jugar a este bateador de contacto, que venía de números impresionantes con los Seals; pero que desde ese día comenzaría a jugar en las mayores.

El chico no defraudó, porque en su estreno se fue de 6-3; con triple, tres anotadas y una remolcada, como tercero en el orden al bate. Los Yanquis apalearon a los Browns de San Luis con pizarra de 15-4. En ese choque Gehrig bateó de 5-4, con cinco anotadas y dos empujadas.

Ganó desde la lomita Johnny Murphy, mientras que perdió Jack Knott, quien apenas sacó un out en el primer episodio.

Mucho contacto

Una de las razones por la que DiMaggio es considerado uno de los mejores jugadores de la historia; es por su capacidad de conectar una pelota. Toda vez que en 7.673 apariciones en el plato (6.821 turnos legales), conectó 2.214 hits, de los cuales 289 fueron dobletes, 131 triples y 361 cuadrangulares, cifras excelentes pero nada asombrosas, pero si consideramos que apenas se ponchó 369 veces (no está leyendo mal, fueron apenas ocho veces más ponches que todos los cuadrangulares que disparó) se eleva a la “N” la grandeza de este bateador.

Ningún pelotero tiene números parecidos; porque quien más se le acerca es el otro fenómeno del bateo, Ted Williams, de quien hablamos la anteriormente. Quien conectó 521 jonrones y se ponchó en apenas 709 oportunidades.

Para comprender el impacto de DiMaggio (y el de Williams); el jardinero de los Yanquis terminó en siete temporadas con más jonrones que ponches recibidos. Mientras que Williams lo hizo en tres campañas.

Las cifras de DiMaggio en este sentido son. 46 jonrones y 37 abanicados en 1937, 32 y 21 al año siguiente, 30 y 20 en 1939, 31 cuadrangulares y 30 ponches en 1940, 30 y 13 en el 41 (increíble, se ponchó 13 veces en 541 turnos, tomados en 139 juegos). 25 y 24 en 1946 (venía de un receso de cuatro años por su participación en la Segunda Guerra Mundial). Y  39 vuelacercas frente a 30 abanicados en 1948.

DiMaggio dirigió a los Yanquis, ofensivamente hablando,  en la era más hegemónica de la que podamos tener memoria. Porque  de la mano del “Yankee Clipper” los Mulos ganaron 9 Series Mundiales; incluyendo cuatro seguidas y luego otras tres consecutivas.

En las Grandes Ligas ningún equipo posee un dominio tal, sino los mismo Yanquis; que después de llevarse los Clásicos de Otoño de las tres últimas temporadas de DiMaggio, ganaron otras dos, para sumar cinco seguidas.

En relación a jugadores con más anillos de Serie Mundial, DiMaggio es superado por muy pocos peloteros. Incluyendo sus ex compañeros Yogi Berra y Jhonny Mize, con 10 campeonatos de Serie Mundial.

Seguidilla de 56

Es bueno destacar que DiMagio, en el año 1941 cuando abanicó 13 veces. Logró la seguidilla de juegos conectando imparables más larga de la historia; cuando lo hizo en 56 encuentros consecutivos.

Esa también fue la extraordinaria campaña de Williams cuando terminó con promedio de .406 de average.

Este toletero se ganó tres premios como Jugador Más Valioso (MVP) en los años 1939, 1941 y en el 47. Además, en sus 13 temporadas en las que vio acción (recordemos la ausencia por la guerra); asistió a 13 Juegos de Estrellas. Como para no creerlo.

Fuera de los diamantes de béisbol, esta celebridad también la “sacó de jonrón”; porque se casó con la mujer más codiciada del planeta en su momento. La hermosa y diva Marilyn Monroe, lo que aumentó la fama del “Yankee Clipper”. Esa relación duró nueve meses entre el amor y el desamor; porque los celos del expelotero lo llevaron a golpear a la hermosa actriz, lo que generó el divorcio.

Pero cuando estamos celebrando el centenario del nacimiento de esta estrella. Respaldamos el pensar de muchos especialistas, que consideran a DiMaggio como el mejor pelotero; debido a todo su talento natural y también porque buscaba mejorar su desempeño día tras día.

Frase:

No es por los récords de DiMaggio que lo recordaremos, él es más recordado por la persona de Joe DiMaggio. Permanece como símbolo de excelencia, poder y, seguro, de caballerosidad”.

Una periodista del New York Times.

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