Hace 28 años Wilson Álvarez Sorprendió al mundo

El lanzador zuliano ha sido un gran ejemplo dentro y fuera de los diamantes de béisbol. Está conmemorando otro aniversario del no hit no run que le propinó a los Orioles, en su debut con los Medias Blancas.
Eliexser Pirela

Se cumplen 28 años del estreno del zurdo venezolano Wilson Álvarez con los Medias Blancas de Chicago, encuentro en el que el zuliano le propinó un juego sin hits ni carreras a los Orioles, en el Memorial Stadium de Baltimore.

El hecho ocurrió el 11 de agosto de 1991. No había sido el estreno de Álvarez en las mayores, porque  este  zuliano  debutó en la Gran Carpa con los Vigilantes de Texas cuando apenas contaba con 19 años, en 1989. Lo que ocurre es que aquella experiencia no le resultó nada favorable, porque el jovencito de Santa Lucía no logró retirar a ningún bateador de los Azulejos de Toronto, mientas  que permitió tres carreras, se llevó su primera derrota y dejó su efectividad  en infinito.  Pero esa vitrina le sirvió para que Chicago lo observara y lo adquiriera en un cambio con los texanos. De  allí  en adelante todo es historia conocida. 

“Wilson Álvarez es un predestinado. Todo se conjugó para su hazaña. Existía gran expectativa por su firma al profesional. Luego, en su segunda aparición en las mayores se convierte en el primer venezolano en lanzar un no hit no run, en un juego televisado nacionalmente, y en una época cuando no abundaban las transmisiones como ahora”, indicó Marco Aurelio Gámez, narrador deportivo,  especialista en béisbol y profesor universitario, hoy en día residenciado en los Estados Unidos.

“Wilson fue el último gran ídolo del deporte zuliano. Cuando él lanzaba la expectativa en Maracaibo se podía igualar con la que generaba una pelea de Betulio González. Después de él ni siquiera todo lo conquistado por Carlos González ha logrado despertar el interés en el público regional que sumaba el zurdo de Santa Lucía”, destacó Gámez.

Día histórico

Sobre ese  histórico juego Wilson nos contó algunos detalles. “Supe que le iba a lanzar a los Orioles el sábado (día anterior)  en la tarde. Estaba en AA cuando me lo informaron. Llamé a mi familia y se los dije, mientras que a mi esposa Dayana la abrasé antes de decírselo, entre lágrimas se lo dije”.

De ese momento Wilson también tiene otro recuerdo, pero es muy diferente; simplemente porque hacía poco tiempo  la pareja había sufrido la pérdida del que sería un  hijo varón.

“Mi experiencia con Texas no fue buena porque no estaba preparado para lanzar en las Grandes Ligas, mientras que ese día del juego sin hits ni carreras, cuando realizamos el último out, miré al cielo y le di las gracias a Dios por eso, porque después de no sacar un out pude lograr esa joya y  fue algo muy espectacular. Por eso pensé que Dios se llevó a mi hijo pero me dio la inmortalidad con ese juego”, recordó Wilson.

“Ese domingo  le dio relevancia eterna. Eran otros tiempos. Era otro país. Yo diría que hasta las grandes ligas eran diferentes. La sorpresa de su regreso a las mayores y vistiendo un uniforme tan querido por los zulianos, como es el de los Medias Blancas, completaron un escenario que ni el mejor libretista pudo haberse imaginado. Otro 11 imborrable”, recalcó el profesor Gámez.

“Ese partido significó muchas cosas para mí, porque, por ejemplo  enfrentarme a Cal Ripken representó muchos nervios, porque  desde muchacho ya uno lo veía como a alguien fuera de este mundo y de solo verlo me entraban los nervios. Lo veía como un súper dotado. El juego transcurría y cuando Lance Johnson se lanzó entre el right  y center field, por el batazo conectado por Chris Hoiles, y levantó el guante, en esa misma dirección estaba la pizarra y allí me di cuenta de que no me habían dado hit hasta ese inning. En ese momento dije ‘¡Dios mío si a mí no me han dado hit!’.

Algunos compañeros se me acercaban para relajarme, especialmente Oswaldo  Guillén, quien fue de mucho apoyo, siempre tratando de hacerme chistes, y yo sé que era para distraerme y para que no pensara en el juego, que  pensara sólo en lanzar,  y eso se lo agradezco mucho.

Buena recomendación

Ya en el noveno inning,  después de sacar dos  outs, (el receptor Ron)  Karkovice me dijo que el próximo bateador era Ripken, que no le diera nada bueno para que no pudiera batear, que si le daba base por bolas no importaba, ya que el score estaba 7-0 y así pasó, le di base por bolas. Después venía Dwight Evans, otro bateador peligroso, Karkovice me dijo: ‘la misma medicina con él’, y así sucedió, dos corredores en bases, pero venía a batear  Randy Milligan y Karkovice me dijo ‘ahora si vamos a lanzar’, y bueno lo pude ponchar, ahí sentí un alivio bien grande y fue cuando miré al cielo y le di las gracias a Dios”.

El juego terminó con ese marcador de 7-0 a favor de los patiblancos. Los mejores aliados ofensivos de Wilson fueron Frank Thomas (de 5-3, con jonrón y tres remolcadas), Robin Ventura (de 4-3 con dos anotadas y una impulsada) y Ozwaldo Guillén (de 3-2 y dos carreras anotadas).

 A la defensiva hubo dos eventos que salvaron esa joya, la atrapada de Lance Jhonson (jugada a la que Álvarez hizo referencia) y un toque de bola que tomó el propio Karkovice y que resultó una lance muy cerrado, en el séptimo acto. En verdad el lanzamiento del receptor fue un poco alto y  Cal Ripken, quien era el corredor, fue decretado quieto. Había tensión en ambas cuevas y en los 44 mil 55 (44.055) espectadores que asistieron al Memorial Stadium  (no existía el Oriol Park at Camden Yards). Todos esperaban que el anunciador informara sobre la decisión del anotador. Pocos segundos después (que parecieron eternos) en los altavoces se escuchó que la sentencia era “error del receptor”. Hasta los propios fanáticos de los Orioles aplaudieron, ante el gran trabajo monticular que venía realizando ese muchacho rival, de apenas 21 años.

Después de esos 27 outs que pasaron a la historia, Wilson demostró mucho aplomo ante la gran cantidad de periodistas que lo acecharon. Le buscaron un traductor para la entrevista, pero con mucha frialdad y seguridad el zuliano respondió, en inglés, todas las preguntas. Imágenes que nunca se olvidarán en Venezuela.

2 comentarios en “Hace 28 años Wilson Álvarez Sorprendió al mundo”

  1. Excelentes noticias….Cosas que muy poco se comentan y nos sirven para recordar y aprender de la historia de este deporte que tanto nos apasiona. Dios les bendiga.

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