Juan y Pedro: Dos grandes del picheo en las mayores

Ambos lanzadores dominicanos se encuentran en el Salón de la Fama. Han sido dos de los brazos más dominantes en las Grandes Ligas. Hablamos de Juan Marichal y Pedro Martínez.
Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Sin intenciones de hacer uso de las incómodas comparaciones (o tal vez sí, pero rescatando el lado humano y positivo del tema), hoy hablaremos de dos de los lanzadores abridores más fuertes y dominantes del béisbol de las Grandes Ligas… ambos dominicanos y ambos con sendas placas en Cooperstown, sede del Salón de la Fama del béisbol. Entre ellos dos está, para muchos, el mejor abridor latinoamericano de la historia de la Gran Carpa.

En esta oportunidad presentaremos a don Juan Marichal y a Pedro Martínez, quienes han dejado el nombre de República Dominica y Latinoamérica en sí, en lo más alto del firmamento, por todo lo que realizaron en un diamante en las mayores.

Nos han escrito preguntando por cuál sería el lanzador latinoamericano con mejores credenciales en la historia de las mayores, y en esta publicación vamos a tratar de presentarle, no el mejor, sino los dos mejores, para que juntos podamos responder esta interesante pregunta.

Entre la lista, con muy justificadas razones consideramos también a los mexicanos Fernando Valenzuela y Ted Higuera, al cubano Luis Tiant, al nicaragüense Denis “El Presidente” Martínez, a los venezolanos Johan Santana, Freddy García, Wilson Álvarez y Félix Hernández. Al panameño Mariano Rivera ni lo mencionamos porque, sin dudas, es clase aparte, además de ser cerrador, por mucho, el mejor no solo de Latinoamérica sino de todo el planeta.

Juan Marichal

Por cronología presentaremos primero a Juan Antonio Marichal, “El Dandy Dominicano”; porque debutó en 1960, con los Gigantes de San Francisco. De paso, ese estreno fue una demostración de todo lo que podía hacer en un diamante de béisbol. Lo hizo el 19 de julio de 1960 ante los Filis de Filadelfia. Marichal lanzó una joya de picheo en la que apenas permitió un hit, dio un boleto, propinó 12 abanicados y blanqueó 2-0 a los Cuaqueros.  El mánager Tom Sheehan, segundo timonel de San Francisco en ese año, no dudó en darle la oportunidad a ese jovencito de 22 años, quien no lo defraudó.

Magistral, impresionante, contundente… no podemos encontrar mejores adjetivos calificativos para definir ese debut de “Manito”, como también es reconocido Marichal. El derrotado por Filadelfia, en ese juego, fue el abridor Jhon Buzhardt, quien apenas permitió esas dos anotaciones en siete entradas laboradas. Fue relevado por Turk Farrell.

Para profundizar más sobre Marichal, este  abridor de los Gigantes asistió a 10 Juegos de Estrellas, seis veces superó los 20 triunfos en una zafra, incluyendo los lideratos en los años 63 y 68, cuando sumó 25 y 26 ganancias respectivamente; en 1965 también totalizó 25 triunfos y al perder en apenas cinco juegos (25-5), fue el líder en promedio de victorias, con .806; en 1969 terminó como líder en efectividad con 2.10 carreras limpias permitidas por cada nueve innings; de sus 457 aperturas lanzó 244 juegos completos, departamento que lideró en 1964 con un total de 22 compromisos en los que no se utilizaron relevistas. Consideremos que de sus 52 blanqueos, incluyendo el de su debut, es bueno destacar decir que comandó la Liga Nacional en 1965 y 1969 cuando finalizó con diez (10) y ocho (8) respectivamente.

Este derecho, quien se caracterizaba por levantar muy alto su pierna izquierda a la hora de efectuar sus envíos al home, asistió a dos postemporadas, pera a una sola Serie Mundial, la de 1962, que Gigantes perdió ante los Yanquis de Nueva York en siete candentes compromisos. San Francisco también perdió la Serie de campeonato de 1971, ante los Piratas de Pittsburgh.

Al final de su carrera Marichal terminó con marca de 243-142 (promedio de .631), una extraordinaria efectividad de 2.89, en 3.507 entradas de labor, en 471 juegos, abanicó a 2.303 rivales y apenas otorgó 709 bases por bola. Por eso Juan Antonio fue exaltado a Cooperstown en 1983, al recibir 313 de 374 posibles votos.

Pedro “El Grande”

Aunque el debut de Pedro Martínez no fue tan contundente como el de Marichal, su empleo como relevista también fue prometedor. El 24 de septiembre de 1992, con los Dodgers de Los Ángeles, entró como el sexto lanzador que el mánager Tom Lasorda utilizó en ese compromiso frente a los Rojos de Cincinnati. Con la pizarra 8-4 a favor de los escarlatas, Pedro comenzó su trabajo en el octavo inning y en las dos entradas que laboró apenas aceptó dos hits, dio un boleto y propinó un ponche. La pizarra final fue esa de 8-4, con triunfo para Tom Bolton y la derrota para Roger McDowell.

Pedro posee más logros individuales y hasta una Serie Mundial ganada, esa famosa de 2004 con los Medias Rojas de Boston, evento al que llegaron los patirrojos después de eliminar a los Yanquis de Nueva York en los playoff, después de estar perdiendo 0-3 esa serie divisional. El Clásico de otoño se lo ganaron a los Cardenales de San Luis.

Martínez sumó a su vitrina tres premios Cy Young, una triple corona del picheo, cinco títulos en efectividad, asistió a ocho Juego de Estrellas y logró un Premio MVP en uno de esos clásicos siderales.

Al final de su trayectoria en las mayores, Martínez, quien en principio era más reconocido por ser “el hermano de Ramón” (su pariente era abridor de los Dodgers), terminó con marca de 210-100 (promedio de .687), con 2.93 de efectividad, ponchó a 3.154 contrarios, otorgó apenas 760 bases por bolas (51 más que Marichal en  680 entradas menos). Los abanicados de Pedro Martínez fueron 851 más que los de Marichal.

Saque sus conclusiones

En líneas generales estas son las cifras logradas por pedro Martínez y Juan Marichal, sin discusión, los dos mejores abridores de la historia de las Grandes Ligas. Si para usted el mejor es Pedro, es una buena selección, porque sus logros así lo justifican; pero si por el contrario, usted considera que el más destacado ha sido Juan, tampoco es un problema, porque dependerá de la perspectiva con la que usted haga estas comparaciones… Pero de algo si estamos seguros… todos coincidiremos en que entre estos dos se encuentra el mejor; y que difícilmente mencione a otro, al menos que usted sea familiar muy cercano de ese candidato suyo.

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *