Las leyendas que nunca ganaron una Serie Mundial

“Cambio mi anillo de Salón de Fama por uno de campeones de Serie Mundial”, dijo una vez Ernie Banks, estrella de los Cachorros de Chicago, quien nunca pudo asistir a un clásico de otoño. Conozcamos algunos casos emblemáticos de ilustres jugadores que nunca lograron un campeonato, y hasta algunos ni siquiera pudieron jugar en ninguna.
Eliexser Pirela

El tema de hoy, a propósito del inicio de la postemporada en la Gran Carpa,  contrasta con una célebre frase que dice “Lo importante no es ganar, sino competir”, dicho que busca enaltecer el espíritu competitivo que aflora en todos quienes de una manera u otra practican algún deporte; entendiendo que toda competencia, además de buscar hermanar a las naciones, impulsar la muy sana actividad física y demostrar los adelantos de cada deportista, la esencia principal es la de buscar un ganador.

Hubo algunos jugadores grandeligas que, siendo deportistas talentosos pero sin llegar a ser  ilustres peloteros, lograron llevarse varios anillos de Serie Mundial (SM) a su colección personal, mientras extrapolarmente otros personajes, que llegaron a ser tan destacados que hasta poseen una placa en el Salón de la Fama del béisbol allá en Cooperstown, no solo no ganaron una Serie Mundial, sino que en algunos casos no lograron ni siquiera asistir a uno de estos clásico otoñales como jugador.

Los del primer caso podemos mencionar al venezolano  Luis Sojo, quien ganó cinco Series Mundiales, Ken Holtzman también con cinco o Jack Barry quien sumó cuatro, por solo mencionar a estos tres ejemplos de jugadores que, sin ser grandes estrellas, sumaron una buena cantidad de anillos de campeones. Solo vamos a nombrar a algunos de la constelación de jugadores de los Yanquis de las eras en las que los del Bronx fueron dictatoriales y ganaron muchos títulos consecutivos, como Yogi Berra (10 anillos), Joe DiMaggio (9), Lou Gerihg (8) y muchos otros con etapas triunfadoras en esa justa del mes de octubre, esa que define al campeón de la temporada en la MLB.  Pero de esa lista no trata el tema de hoy, sino de las estrellas que nunca ganaron una SM.

Es bueno estacar que del grupo de jugadores que sin ser luminarias o al menos titulares, hay muchísimos más que se podrían considerar, porque en más de 140 años que posee el circuito de las Ligas Mayores, muchos son los casos de esos jugadores, la mayoría desconocidos, que pertenecen a este selecto grupo de peloteros con más de una Serie Mundial ganada con muy pocos juegos en las mayores, pero al no ser ese el tema, nos conformaremos con esos pocos.

En este sentido podemos afirmar, igual a lo que dijimos con el tema del récord de George Brett, en nuestra entrega anterior, cuando escribimos que “hay que estar en el momento justo, en el lugar indicado, jugando para el equipo ideal”.

Los que no…

Comenzaremos esta “lista negra” (permítannos el término) con “Mr Cubs”, el señor Ernie Banks.

Presentamos, considerando las extensas que resultaron esas sequías de sus organizaciones, a los Cachorros de Chicago, equipo al que defendió Banks por 19 campañas y ni siquiera pudo asistir a una postemporada, mucho menos a una SM. La sequía de los Cubs duró 108 años sin que pudieran saborear las mieles de un campeonato en la MLB… Más de un siglo sin conocer la gloria de ganar una Serie Mundial, a pesar de que por sus filas pasaron jugadores de la talla de Ryne Sandberg, Ron Santo, Mark Grace (ganó un anillo en su temporada de despedida, esa cuando salió de Chicago y jugó para los noveles Cascabeles de Arizona), Carlos Zambrano (vivió varias campañas estelares, a pesar de su carácter), Rick Sutcliffe o Lee Smith, entre otros.

En cuanto a Banks, su etapa en Chicago fue una de las peores en los Cubs, porque lo más cerca que estuvo de jugar en octubre fue en 1969, cuando presentaron marca de  92 triunfos y 70 reveses, pero quedaron a ocho (8) juegos  de los sorprendentes Mets de Nueva York y los Bravos de Atlanta (ese año clasificaron dos equipos por liga a la postemporada y se dio inicio a los llamados Play off); su otra “mejor” temporada fue la de 1967, cuando también terminaron con marca positiva (87-74), pero a 14 juegos de los Cardenales de San Luis. Cachorros solo experimentó otro par de campañas con récords positivos, el resto terminaron con registros tan bajos que hasta varias veces fueron los sotaneros con el desigual registro de 59-103. El año de su retiro, en 1971, Chicago finalizó con 83-79, a 13 juegos de los punteros Piratas y a siete encuentros de los Gigantes de San Francisco, el otro clasificado a la postemporada.

A pesar de que Banks jugó en 2.528 encuentros, durante 19 campañas  no pudo, al menos, asistir a un juego de play off, mucho menos a un Clásico de Octubre. Por eso una vez dijo: “Cambio mi anillo de Salón de la Fama por uno de Serie Mundial”. Mr Cubs asistió a 14  Juegos de Estrellas, ganó dos premios MVP, un guante de oro y fue exaltado a Cooperstown en 1977.

La pesadilla de Cachorros terminó en 2016, cuando dirigidos por Joe Maddon, los jugadores Javier Báez, Kris Bryant, Anthony Rizzo, Jason Heyward, Ben Zobrist, Jon Lester. Jake Arrieta, John Lackey y el cubano Aroldis Chapman, entre otros, vencieron a los Indios de Cleveland en siete candentes compromisos. Pero Banks ni eso pudo ver, porque había fallecido en enero de 2015.

Tres desde Boston (y el otro Chicago)

Ahora hablaremos de dos súper peloteros que defendieron a los gloriosos Medias Rojas de Boston, Ted Williams y Carl Yastrzemski, ambos jugadores con múltiples títulos de bateo, triple coronados (Williams dos veces y “Yaz” una), los dos con tremendas y muy justificadas placas en Cooperstown, con páginas históricas escritas con tintas de oro, pero que al igual que “El señor Cachorro”, a pesar de lucir tremendos anillos como HAF, no pueden mostrar uno que diga que fueron campeones de alguna Serie Mundial.

La ventaja de ambos con respecto a Banks es que asistieron al clásico otoñal. El gran Ted asistió a la de 1946 cuando perdieron en el tope de siete choques contra los Cardenales de San Luis.

Williams participó en 19 Juegos de Estrellas, ganó dos MVP, logró dos triplecoronas de bateo, ha sido el último campeón bate con más de .400 puntos (.406 en 1941), sumó seis títulos de bateo y fue inmortalizado en Cooperstown en 1966.

“Yaz” participó en plan estelar en dos SM, la primera en 1967 (el año que ganó su triplecorona del bateo) cuando los Medias Rojas de Boston perdieron, otra vez, frente a  los Cardenales de San Luis en siete (7) juegos y en 1975, esa catalogada como una de las mejores de la historia, cuando cayeron ante los Rojos de Cincinnati, también en siete emocionantes encuentros.

Este jardinero asistió a 18 Juegos de Estrellas, ganó un MVP, tres coronas de bateo, siete guantes de oro y su placa reposa en Cooperstown desde 1989.

El cuarto jugador que presentaremos hoy fue uno que defendió, coincidencialmente durante 12 temporadas cada una de las dos franquicias que se identifican con calcetines en las mayores: Los Medias Rojas de Boston y los Medias Blancas de Chicago… el receptor miembro del Salón de la Fama Carlton Fisk.

A pesar de haber ganado el premio como Novato del Año (1972 con Boston), tres bates de plata, un guante de oro y participar en 11 Juegos de Estrellas, Fisk solo pudo jugar en una Serie Mundial, por cierto como compañero de Carl Yastrzemski en 1975, en esa en la que sucumbieron ante “La Gran Maquinaria Roja”. Pero al igual que los anteriores, no pudo ganar ninguna. Fue exaltado al templo de los inmortales del béisbol en el año 2000.

Cosas en común

Hay muchísimos otros ejemplos, como los de Tony Gwynn (20 temporadas y “cero” anillo) y  Hank Aaron (23 campañas, muchos registros personales, pero ninguna Serie Mundial) y varios más, pero para no hacer muy largo este reportaje nos basamos solo en los cuatro ejemplos mencionados y desarrollados… Pero entre los aspectos coincidenciales de nuestros cuatro casos, solo uno de esos argumentos es positivo:  Como ya lo indicamos, todos fueron tan leyendas que están en el llamado Templo de los inmortales del béisbol, pero también poseen las similitudes de haber jugado y defendido equipos que, con muchos jugadores destacados, dirigidos por grandes estrategas, formaron parte de esos equipos en las larguísimas etapas en las que, ya sea por las llamadas “maldiciones de Babe Ruth (Boston)… la de la cabra (Cachorros)… o de las Medias Negras (Chisox)”, o porque se enfrentaron a mejores conjuntos del momento, nunca participaron en el “desfile de los campeones”, ni se ganaron un anillo de Serie Mundial, y hasta nunca lograron asistir a algún clásico otoñal, como fue el ejemplo de Banks.

Invitamos a que leas en nuestro archivo todos los artículos que hemos publicado, si no lo has hecho, para que puedas amar aún más al emocionante mundo de los deportes.

1 comentario en “Las leyendas que nunca ganaron una Serie Mundial”

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete