Luis Castro: un día como hoy falleció El primer latino en la MLB

Quien de manera poco imaginable fuera el primer grandeliga hispano, el colombiano Luis Castro dijo adiós al juego de pelotas, como jugador activo, el 27 de septiembre de 1902 en Nueva York. Había nacido en Medellín en 1876. A los ocho años se mudó a los Estados Unidos y fue allí donde se enamoró del juego de pelotas.
Eliexser Pirela

En la historia de hoy, a propósito de recordarse el fallecimiento de Luis Castro,   presentaremos varios escenarios que resultarían impensables para muchos seguidores del béisbol, expertos o simplemente aficionados de esta apasionante disciplina, en cualquier rincón del planeta, especialmente para los latinoamericanos, pero más aún para los colombianos.

Es que un día como hoy, el 27 de septiembre de 1941 falleció Luis Castro, a quien en el norte lo conocieron, desde su etapa de estudiante en el Manhattan College como Lou Castro.

Para muchos colombianos su primer compatriota en haber jugado en las mayores es Orlando “El Ñato” Ramírez. Tendrán sus justificadas razones para pensarlo, porque de Luis Castro han surgido muchas historias, que hasta lo involucraron con un expresidente venezolano, Cipriano Castro, a principios del siglo pasado. No somos los más idóneos para enjuiciar o criticar a quienes así lo piensen… pero como somos muy apegados a la realidad histórica, debemos presentar, escrupulosamente aferrados a esa verdad, lo que evidencias históricas han demostrado, a través de documentos verídicos, que Luis Castro nació en el departamento de Antioquia, uno de los lugares en donde el béisbol es una disciplina desconocida y que jugó para los Atléticos de Filadelfia en 1902. (Lea en nuestros archivos de Sportaccion la historia de Luis Castro, información veraz que se encuentra en la Enciclopedia de los colombianos grandeligas).

Es que para quienes así piensan, los méritos de Castro como pelotero se los debe a Nueva York, lugar al que se mudó, junto con su padre, cuando apenas tenía ocho años y aprendió a jugar, posiblemente cuando estudiaba en  Manhattan; mientras que Ramírez lo hizo jugando y aprendiendo en su natal Cartagena, en los circuitos de béisbol infantil que funcionan en la capital de Bolívar y participando en los torneos que, con frecuencia, organizan en la costa colombiana, que comprende el hilo geográfico que va desde Riohacha, pasando por Santa Marta, Barranquilla, su Cartagena natal, Sincelejo, Montería, Lorica, Corozal y otras localidades más.

Oficialmente, bueno, así lo ratifican la Enciclopedia virtual de la MLB y el portal Baseball Reference, Castro nació el 25 de noviembre de 1876 en Medellín, por ello fue, es y será el primer colombiano en la historia de las mayores.

Las curiosidades

Es que en la vida de Castro, o mejor, en lo relacionado a su vida como pelotero, lo rodearon varias curiosidades que enmarcaron su vida como jugador de pelotas.

Primero, si consideremos que nació en una ciudad que, a pesar de ser la segunda más grande de Colombia, en Medellín no se practica el béisbol como, por ejemplo, en ciudades como Barranquilla, Cartagena, Montería y Sincelejo. Allí está la primera curiosidad: El primer colombiano con etiqueta ligamayorista nació fuera de la costa, la verdadera cuna del béisbol en Colombia. Esto, para irnos acoplando al tema de manera cronológica.

Luego tendríamos que considerar el tema del “primer latinoamericano en las mayores”.  República Dominicana con 758 grandeligas en su historia, Venezuela con 407 jugadores en la MLB,  Puerto Rico con 268, Canadá cuenta con 255, luego Cuba con 213 y México con 129 (todas esa cifras son hasta mediados de septiembre), aplicando sentido común, deberían estar luchando para ser los países que aportaron al primer grandeliga hispano de la historia; pero no, no ocurrió así sino que quien fue el primer colombiano quien también resultó el primer latinoamericano en jugar en las mayores.

Las dos siguientes curiosidades son tan o más increíbles que las dos primeras: En tercer lugar consideremos que a Castro lo firmó el propio Connie Mack, el dueño y mánager de los Atléticos de Filadelfia, quien lo chequeó y de una vez lo aseguró para que defendiera a su equipo. Lo observó un talento digno de estar jugando en las grandes Ligas y por eso fue que lo sumó a sus filas.

Y cuarto, el antioqueño Castro entró como bateador emergente por Nap Lajoie, un pelotero que terminó, eventualmente, su carrera en la MLB con .338 de promedio, ganó una triple corona del bateo, finalizó su carrera con 3.243 hits, fue uno de los pocos que finalizó una zafra con .400 o más puntos de average y que, el año anterior se había coronado como el mejor bateador con promedio de, precisamente  .426, el más alto en lo historia para un bateador en una campaña. Al finalizar esa campaña de 1902 Lajoie también fue campeón de bateo con .378 de average, y Castro entró como emergente por él, aunque falló con un rolling al cuadro.

Las razones por la que Castro entró a batear por Lajoie la encontramos muy claramente en la mencionada Enciclopedia de los colombianos grandeligas, y no fue por otra cosa que por un litigio legal que se definió ese día y que le impedía al “Poli”, como le conocían sus amigos, poder seguir jugando ese encuentro.

Castro fue el primer latinoamericano en dar un hit (dio 35), un doblete (conectó 8), un triple, un jonrón (dio uno de cada uno), anotar una carrera (lo hizo 18 veces),  remolcar otra (lo consiguió en 15 oportunidades) y robarse una base, cosa que logró dos veces, en las mayores. Se retiró esa misma temporada, con 25 años de edad,  con un promedio de .245 puntos.

Esta misma semana se cumplieron 78 del fallecimiento de Castro, quien a los  64 años dejó de existir en Nueva York, el 27 de septiembre de 1941, un día como hoy.

Tras su muerte fue enterrado en el Cementerio Mount Saint Mary, en Flusshing, Nueva York.

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