Recordamos la despedida del mejor relevista de la historia

Mañana se cumplen seis años de la despedida del panameño Mariano Rivera, el líder en juegos salvados de las mayores. Sus 652 rescates son el tope histórico en los más de 140 años de las Grandes Ligas. Todos sabemos que ha sido el único que ha ingresado al Salón de la Fama de manera unánime.
Eliexser Pirela

Mañana  jueves 26 de septiembre estaremos conmemorando los seis años de la despedida del cerrador más exitoso, carismático, seguro, íntegro y especial que podamos conocer en los anales del béisbol de las Grandes Ligas,  circuito que se inició hace más de 140 años.

El nativo de La Chorrea, Panamá, logró sumar 652 juegos salvados en su carrera de 19 campañas en la MLB, siempre con los Yanquis de Nueva York.  Lo que más asombra de la trayectoria del “Mo” fue que de esas temporadas las dos primeras fueron de trámites porque fue utilizado como relevo situacional, mientras que la de 2012 la perdió por una lesión cubriendo los jardines en la práctica de bateo, porque así entrenaba para estar a tono a la hora de iniciarse el juego… Quiere decir que su brillantez la logró en 16 campañas.

Si a eso le sumamos que su primer rescate lo logró a los 27 años y fue a los 28 cuando recibió la oportunidad de ser el cerrador titular, entonces debemos afirmar que nuestro asombro va en aumento.

Pero ¿cómo sumó tantos juegos salvados comenzando a esa edad? Simplemente porque fue un fenómeno porque de esas 16 campañas en 15 rescató en 30 o más oportunidades, de las cuales en 12 superó los 35 salvados, incluyendo nueve (9) con 40 o más y dos veces terminó con 50 o más juegos preservados.  El punto fuerte de la carrera de Rivera fue su consistencia, siempre estuvo entre los mejores salvadores, pero apenas logró tres lideratos de ese departamento… solo en tres temporadas fue el mejor en ese departamento, pero en las otras 13 temporadas estaba entre los mejores cinco. Esa es la razón por la cual sumó tantos juegos salvados.

Un día como mañana

El 26 de septiembre de 2013 el panameño que fue bautizado en la Cadena ESPN como “Apaga la luz y vámonos”  intervino en su último juego ante los Rays de Tampa Bay, en el Yankee Stadium, de Nueva York, último juego de los Bombarderos en su casa esa campaña,  y como ya el equipo estaba eliminado, Rivera había anunciado que su juego final sería ante su público, porque no iba a viajar en la última serie de Yanquis en la carretera.

El mánager Joe Girardi lo trajo a laborar en el octavo tramo con un out… en verdad fue  una participación simbólica, porque los Yanquis perdían con marcador de 4-0, ante los Rays de Tampa Bay,  ante 48 mil 675 aficionados que colmaron ese famoso escenario deportivo. Mariano cerró esa entrada al retirar  a Delmont Young con un elevado y a Sam Fuld con un rolling al cuadro, lo que dejó todo listo para su retiro.

En el noveno inning, tras sacar outs a los dos primeros rivales de Tampa, el venezolano José Lobatón y al cubano  Yunel Escobar, se presentó una de las escenas más emotivas de la que podamos recordar: El mánager Giradi hizo dos cosas que la historia deportiva siempre le agradecerá, al igual que el propio Mariano… decidió sacarlo en plena acción para que su público le rindiera una despedida a lo grande, lo cual se concretó con un estruendoso aplauso de varios minutos, y como colofón dorado  envió a Andy Pettitte y a el capitán Dereck Jeter a quitarle la pelota a Rivera para sustituirlo por un relevista… después de algunas palabras entre ellos tres, el panameño comenzó a llorar mientras abrazaba a sus dos compañeros… tras ese momento exclusivo, muy exclusivo por cierto, porque por un buen rato solo ellos tres se encontraban en la lomita del Yankee Stadium,  los otros jugadores comenzaron a acercarse a esa “tarima” para despedir a Rivera, mientras las más de 48 mil almas en el estadio seguían despidiendo  a su ídolo con ese fuerte aplauso de varios minutos. Matt Daley tuvo sus “cinco minutos de fama” al ser el reemplazo del más grande relevista de la historia y sacó el out 27, abanicando a Ben Zobrist con tres picheos. Delay se retiró en  2014 y tras cinco años en las Grandes Ligas terminó con registro de 2-3, efectividad de 4.43 sin salvados a su cuenta.

Ese juego de la despedida de “Mo”, que terminó 4-0 a favor de Rays,  lo ganó Alex Cobb (11-3) y la derrota fue para  Iván Nova (9-6).

Tras su retiro, a los 43 años y 301 días,  Rivera terminó con 652 juegos salvados, tope en la historia de los salvavidas y cinco años después, en 2018, fue seleccionado para ingresar al Salón de la Fama del béisbol como el único, hasta la fecha, de manera unánime, porque el 100 por ciento de los votantes lo decidieron así, debido a que los 425 votantes le dieron su preferencia al panameño, lo cual no había logrado antes ningún jugador… ni Babe Ruth, Ty Cobb, Cy Young, Walter Jhonson, Nolan Ryan, Joe DiMaggio, Ted Williams ni nadie.  Hace pocas semanas se efectuó la ceremonia de exaltación al Salón de la Fama y allí Rivera recibió su placa, una como la que descansa en una de las paredes de ese nicho de los inmortales del béisbol.

En Sportaccion le rendimos este pequeño homenaje al gran Mariano Rivera, sin dudas, el mejor y más carismático de los relevista de la historia.

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