Se roban las señas” (III)

Llevamos tres reportajes consecutivos (zaga) sobre el robo de las señas. Los Astros de Houston han sido acusados de “robar ilegalmente” las señas de sus rivales. Carlos Beltrán dice que si las robaron, pero “legalmente”. Varias estrellas del béisbol alguna vez han demostrado cómo se reconocen los picheos de sus rivales. Luis Aparicio Ortega “El Grande”, fue un artífice a la hora de “robarse” las señas y “muecas” de los contrarios.
Eliexser Pirela

Hoy culminamos el tema de los robos de las señas, acusación en la que se encuentra el equipo de los Astros de Houston, tras unas declaraciones de tres expeloteros de la organización, que al momento de escribir estas letras, solo se conocía el nombre de Mike Fiers, quien defendió a los siderales en 2017, pero que en la actualidad es pieza de los Atléticos de Oakland.

Hemos considerado algunos argumentos que varias personas han planteado, como los colegas Royster Linares Finol y Miguel Briceño (puede  leerlo en la primera parte de esta zaga en nuestro archivo, reportaje publicado el lunes 25 de noviembre), o lo que afirmó una supuesta víctima, el lanzador japonés Yu Darvish (disponible en nuestro blog, en la publicación del miércoles 27 de noviembre). También hemos considerado las estadísticas, tanto de los Astros, como equipo, como las del venezolano José Altuve. En el análisis de las cifras de ambos casos no resultó vinculante el posible uso de esos robos de señas con los resultados logrados.

Partamos de la premisa de que se “hace trampa para ganar”… nadie hace trampa para perder, al menos que en esa derrota el resultado sea “ganar una apuesta en contra”; lo que afirma que las “trampas siempre serán para ganar”.

Culminaremos el tema tratando de no emplear el término “trampa”, porque creemos que en esa acusación no cabe esa palabra. Por el diseño de nuestro blog, en el que debemos trabajar con varios días de antelación a la publicación (ya explicamos que la inmediatez no es nuestro fuerte ni la razón de nuestro trabajo); es posible que se encuentre muy adelantado el proceso investigativo que la MLB le viene dando al caso. Tal vez ya existan veredictos al respecto, pero de algo estamos seguros… El tema no habrá pasado “de moda”, porque cualquiera que sea el resultado, si es que lo ha habido, seguiremos hablando del caso en cada tertulia que tengamos en la calle, la universidad, en la misma iglesia, y  más aún en los estadios, que en esta temporada invernal, colmaremos en varios países del área caribeña.

Vieja historia

Para concluir con el tema, periodísticamente hablando, más no en el plano general, porque creemos que como razonamiento de discusión va a seguir; traeremos algunas anécdotas  que podrían aclararnos que hay cosas que parecen “malas” pero que sabiéndolas emplear resultan muy “buenas”… Y el conocer las intenciones del rival es una de las más importantes premisas que busca todo deportista, especialmente en los llamados deportes de conjunto.

Ty Cobb, el legendario bateador de los Tigres de Detroit que ganó 12 títulos de bateo, conectó tres veces sobre los .400 puntos de promedio y terminó con el average más alto en la historia, con .366 puntos, una vez aseguró que él había estudiado a la mayoría de sus rivales lanzadores y que por eso podía batear con tanta facilidad. Leímos en una de las tantas excelentes publicaciones del periodista venezolano Juan Vené, que una vez le dijo a un compañero, tipo apuesta, a que él reconocía el tipo de lanzamiento que el pícher iba a realizar. Estaba en la cueva, ya había bateado y estaba hablando con su compañero y le descubrió los siguientes 18 lanzamientos que hizo el rival desde la lomita… Por la forma en la que presenta su brazo, la forma de agarrar la pelota y el ángulo del brazo Ty Cobb descifró cuando la pelota era recta, curva, cambio, o era un lanzamiento quebrado.

En una entrevista que le realizamos a Rafel Galiz Tello, ex jugador de Gavilanes y del Vargas (en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional) nos contó que una vez se le acercó don Luis Aparicio Ortega, “El Grande”, quien le preguntó por qué se veía tan frustrado… “Le dije que era porque no le podía batear al “Mono” Zuloaga; y que me tenía loco con la curva… Me dijo: parecéis bobo… no veis que cuando el viene con la curva hace una “morisqueta” (mueca) con la boca… Yo a ese envío ni le hago swing, porque siempre termina fuera de la zona y no se puede batear… Cuando viene con la recta no hace nada; lanza tranquilo y es allí cuando yo le doy duro a la bola, para buscar el hit… Entendiste?… Yo, desde ese momento comencé a fijarme en eso y desde ese momento le conecté muy bien al “Mono”, que en la época (década de los 40 y 50) era uno de los lanzadores más temibles en Venezuela”, nos aseguró Galiz Tello, fallecido hace un par de años.

Para nadie es un secreto lo temible y efectivo que fue Wilson Álvarez cuando era pícher activo, tanto en Venezuela, con las Águilas del Zulia, como en las Grandes Ligas, con los Medias Blancas de Chicago. El amigo Royster Linares nos recordó que el señor Rubén Amaro Mora, fallecido hace un par de años, pero que recientemente fue exaltado al Salón de la Fama del Béisbol Zuliano, le dijo que “una vez hablé con Wilson y le dije que no sacara la lengua, porque cuando lo hacía era porque iba a lanzar un tipo de envío. Que si realizaba su mecánica igual para todos los lanzamientos que hacía, iba a ser exitoso como lanzador”. Indudablemente Wilson Álvarez dejó de hacer esa “mueca” y llegó a ser un exitoso serpentinero, que ganó más de 100 juegos en las mayores y que en Venezuela ha sido uno de los serpentineros zurdos más temibles de la pelota.

Estrategias a seguir

Juan Vené publicó, hace muy poco en su famosa columna, que en los 149 años de existencia de la MLB, desde el primer día se está tratando de robar las señas de los rivales. Nadie va a ir al Salón de la Fama por ser el más efectivo en este “arte”, pero tampoco creemos que a nadie irán a enviar a la cárcel por “adivinarle” o descifrar esas señas.

Por cierto, en una entrevista que ofreció Alex Cora sobre el robo de señas, dijo: «Siempre me preocupo por eso (el robo de señas) durante la temporada. Así que pretendo que hagamos un buen trabajo cambiando las secuencias de los pitcheos y prestando atención a los detalles. Y que no nos alcance la paranoia de las señas. Tratamos de calmarnos. Si sentimos que algo está ocurriendo, cambiamos las señas», explicó Cora.

Y sobre el tema de que a los Astros le van a quitar el título de la Serie Mundial de 2017, o que a Altuve le vayan a eliminar alguno de sus cuatro títulos de bateo… eso como que es algo inverosímil, porque si a Armando Galarraga no le reconocen, con uno, dos o quinientos asteriscos, su juego perfecto de 28 outs, con los Tigres de Detroit, ante una jugada que en la repetición se ve que el out 27 fue por un metro, y ante el error mental (sin intención) del árbitro Jim Joyce oficialmente es un juego de un hit… entonces difícilmente eso de Houston o de Altuve no tendría sentido. Pero esa es nuestra forma de pensar… Tal vez la MLB ya haya tomado alguna decisión, pero no lo sabemos y, en sí, esas decisiones que tomen o han tomado serán las únicas válidas.

En conclusiones, las señas están programadas para planificar estrategias que redunden en beneficio de cada equipo. Otra de sus características es que son secretas y se modifican para cada encuentro (y hasta más de una vez por juego). En tercer lugar diremos que los jugadores contrarios tratan de apoyarse en la técnica de la observación para ver si captan algún indicio que delate una seña del rival (no es ilegal) y que, en el caso de los Astros de Houston, no se ha comprobado que le “pagaron un soborno a algún miembro del cuerpo técnico de los equipos rivales para que le dieran las señas”, porque allí si se estaría perdiendo la honestidad y el respeto mismo por el juego de pelotas.

Curiosamente el video en el que vimos, por primera vez, el tema de la acusación a los Astros de Houston, quien bateaba era Evan Gatis… Allí se escuchaban sonidos fuertes para identificar, según la cantidad, el tipo de envío, pero  Gatis parece que “no estaba enterado”, porque salió de ese turno con tremendo ponche… Acusaciones 1, Astros 6. Fin de la tertulia.

Sin desperdicio

Un gran conocedor del tema deportivo es el amigo Pablo Pérez, ex gobernador del estado Zulia y consecuente lector de Sportaccion… nos escribió lo siguiente:

«Deseo darte mi opinión personal: Primero no es casualidad que los Atléticos de Oakland (rivales directos de Houston y eterno escolta de los Astros), está en ese plan de desmoralizar y destruir, para mí, al mejor equipo de las Grandes Ligas, actualmente, como son los Astros.

Segundo, que El picher Mike Fiers, rompió un código del béisbol, muy delicado, el cual, lo enseñan desde las categorías menores: «No hables de las interioridades de tu equipo».

Y tercero, que Carlos Correa, Alex Bregman y George Springer, quienes fueron seleccionados en la primera ronda del draff, y de las primeras selecciones (Correa fue el número 1) son unos muertos?.

Esto sin incluir a José Altuve y al cubano Yury Gurriel (quien le ha dado palo a todo el mundo cuando jugó con Cuba).
Cerramos con esta interesante y muy acertada intervención.

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